La Cabra siempre tira…a la excelencia gastronómica

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Puntuación

Muchas veces me piden mis amigos que les recomiende un restaurante en el que comer bien, a buen precio y con un ambiente agradable, si bien en un primer momento está respuesta pudiera parecer sencilla, he de decir que cada vez es más difícil, ya que son pocos los restaurantes en los que de verdad poder darse un homenaje gastronómico a un precio razonable y sobre todo probando platos originales. A pesar de esta afirmación, he de decir que hay luz al final del túnel, gracias a propuestas como la que ofrece el restaurante La Cabra, el cual tuvimos la suerte de conocer hace pocas semanas.

Aunque a primera vista la ubicación y la fachada de La Cabra no invitan a pensar que se trate de un restaurante diferente, una vez se atraviesa la puerta de Francisco de Rojas, 2, uno se da cuenta de que realmente ha entrado en un auténtico espacio multicultural de la gastronomía, en el que a través de sus cuatro espacios uno puede elegir en función de la hora del día lo que más le apetezca ya sea en la zona de picoteo de la entrada, o bien en la zona lounge para el afterwork, así como en su espectacular bodega en la que hacer eventos y sin duda en el espacio más especial que es el gastronómico en el que La Cabra ofrece su versión más auténtica.

Barra de La Cabra

Barra de La Cabra

Biblioteca La Cabra

Biblioteca La Cabra

Bodega La Cabra

Bodega La Cabra

El equipo de Gastrotxusan se decantó por el gastronómico y dentro de su carta escogimos la opción del menú degustación, ya que considerábamos era la opción que nos iba a dar la imagen más clara de la cocina de Javier Aranda (Ex Bohio, Sant Celoni y Piñera) y sin duda que acertamos, ya que desde el principio se intuía que la cosa iba a ir bien nada más probar los aperitivos de laminado de tortillita de camarón, macarrons de arenque o la crema de guisantes con crujiente de ibérico, todos ellos perfectamente ejecutados (tal vez la crema algo insípida) y con una presentación exquisita.

Gastronómico La Cabra

Gastronómico La Cabra

Una vez finalizados los aperitivos, comenzamos la degustación con unos puerros a la brasa sobre jugo de garbanzo, crujientes de ibérico y azafrán, este plato era un claro ejemplo de como elementos tan básicos como el puerro o el garbanzo, debidamente combinados y cocinados, pueden dar lugar a un resultado de alta cocina.

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Puerros a la brasa sobre jugo de garbanzo

Continuamos nuestro viaje con unas yemas de Tudela acompañadas de una crema de espinacas y coronadas con un ravioli de leche relleno de daditos de cecina, un plato sencillamente genial en el que como si de una actuación se tratase había que seguir los actos, primeramente empezando por las yemas, continuando con la crema y finalizando con una explosión de sabor a través del ravioli de leche, realizado a partir de la película de grasa que se genera al cocer la leche y relleno de daditos de cecina, sin duda uno de los mejores platos de la comida.

Yemas de Tudela sobre con crema de espinacas y ravioli de leche

Yemas de Tudela sobre con crema de espinacas y ravioli de leche

Adentrándonos en el Rock and Roll probamos el Pito de ternera con pan de pimentón de la Vera y zanahoria glaseada, quizás el plato más flojo de la comida, ya que la textura de la carne era un poco dura en boca, no sabemos muy bien si por motivos de error en el punto de cocción o por la fibrosidad de esta parte de la ternera.

Pito de Ternera

Pito de Ternera

Sin tiempo a quedarnos con mal sabor de boca por el pito de ternera, nos presentaron un taco de merluza aderezado con cuatro cremas diferentes de rucula, limón, cebolla y erizo, para que la pudiéramos maridar como quisiéramos, que hacían de este un plato redondo en donde destacaba el excelente punto de cocción de la merluza y resultaba muy curioso el acompañamiento de polvo de remolacha.

Taco de merluza con cinco cremas

Taco de merluza con cinco cremas

Como no podía ser de otra manera una comida de estas características tenía que terminar con un buen final y para ello nada mejor que un postre, en el caso de La Cabra primeramente ofrecen un pre-postre que en nuestro caso fue una gelatina de té verde, helado de yogourt y wasabi ideales para limpiar la boca de los sabores de los platos anteriores y prepararnos para el postre principal.

Gelatina de Té Verde

Gelatina de Té Verde

Este postre principal no era nada más y nada menos que unas esferificaciones de violeta y acompañadas por chocolate avellanado y queso del Piamonte, sin duda un súper postre, elegante, refrescante y nada pesado que ponía un broche de oro a una gran comida.

Esferificaciones de violeta

Esferificaciones de violeta

En materia de bodega hemos de avisaros que nosotros cometimos el error de no optar por el maridaje, ya que La Cabra cuenta con Javier Usarralde, uno de los mejores sumillers nacionales, no obstante acompañamos esta comida de un Montesa crianza, que si bien en algunos platos se quedaba corto, en términos generales era un aprobado alto.

Después de ver estos platos y leer la crítica seréis muchos los que os animareis a conocer La Cabra, y desde luego que os animamos a que vayáis, ya que merece realmente la pena probar las creaciones de Javier Aranda en un ambiente agradable, sencillo y con una atención por parte del equipo de La Cabra excelente.

www.restaurantelacabra.com
Francisco de Rojas, 2
914 45 77 50
45€ (Menu degustación 50€)

Nuestra Puntuación

1 Comment

  • Responder marzo 22, 2015

    Olalla

    Que bien hemos cenado ayer… Sitio

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