El Atelier de la Gastro

Comedor buena

Puntuación

Cada día nos resulta más difícil encontrar restaurantes en los que se apueste por una cocina mediterránea, atrevida y original, en la que no se abuse de los ya manidos platos de fusión, que si bien son muy interesantes, consideramos que nos alejan de nuestras autenticas raíces.

Por ello, cuando descubrimos un lugar como El Atelier de La Gastro, se nos ilumina la sonrisa y recobramos la ilusión, en la posibilidad de comer alta cocina mediterránea sin necesidad de descapitalizarnos acudiendo a los estrellados.

Este proyecto del joven cocinero valenciano Chema Soler, premiado entre otros con el tercer premio al mejor joven cocinero de España, inicio su andadura en solitario hace ya unos años, en el concurrido barrio de La Latina, ya entonces dejaba la posibilidad de probar en la Gastrocroqueteria  sus menú gastronómico, sin embargo, no ha sido hasta hace un año, con su apertura en la Calle Barco, cuando realmente ha puesto en valía todo el know how que durante muchos años aprendió de la mano de los mejores cocineros del país.

En este coqueto local de la calle Barco, dispone de un rincón, al que ha hecho llamar el Atelier, en donde en no más de 5 mesas ofrece sus creaciones, las cuales van cambiando cada mes. La decoración sin duda ha sido todo un acierto y demuestra que no es necesario recurrir a grandes inversiones para crear un ambiente agradable y acogedor.

FullSizeRender

El Atelier de La Gastro

FullSizeRender[1]

Reservado del Atelier de La Gastro

En nuestra visita al Atelier, nos decantamos por el menú corto de degustación, compuesto por un aperitivo, cinco platos y un postre que para una cena considerábamos que era suficiente. El aperitivo que daba comienzo a nuestra cena era una ostra sobre una base de cítricos, que potenciaban el sabor de la ostra siendo la mejor opción para ir adecuando el paladar.

Ostra en jugo de cítricos

Ostra en jugo de cítricos

Tras el aperitivo, el primero de los platos era un carpacio de vieira con salsa de huevas de mujol, que presentaba una textura carnosa y suave, con un sabor comedido. Por poner un pero, creemos que la salsa tapaba un poco el excelente sabor de la vieira.

Vieira con salsa de Mujol

Vieira con salsa de Mujol

Continuamos con un turrón de foie sobre base de espuma de almendra, pequeños crujientes de fruto seco, jengibre y mermelada de higos, acompañados de unas rebanadas de pan de leche. En este plato, empezábamos a ver la calidad de la cocina de Chema, ya que tanto la espuma de almendra como en el turrón de foie, eran de una calidad y un gusto elevado.

Foie de Turrón

Foie de Turrón

Tras el foie, vino uno de los platos que sorprendentemente menos nos gustó, este era la croqueta de sepia sobre gazpachuelo, acompañado de chipirón a la plancha y alga nori tempurizada, a nivel de sabor era un plato muy completo, pero consideramos que se entremezclaban demasiados elementos y resultaba un tanto pesado.

Croqueta de sepia

Croqueta de sepia

Dejando a un lado la croqueta de sepia, hay que hacer mención al excelente pulpo a la parrilla sobre parmetier de patata en forma de taco, con una crema de piquillos, sencillamente espectacular, de este plato, lo que podemos decir es que nos quedamos con ganas de mucho más, ya que era muy equilibrado, tanto por el punto de cocción del pulpo, como por la salsa que lo acompañaba.

Pulpo a la brasa con parmentier de patata y salasa de Piquillo

Pulpo a la brasa con parmentier de patata y salasa de Piquillo

Para terminar y antes de pasar al postre, tuvimos la suerte de probar una de las últimas novedades que se habían incorporado a la carta, en donde se hacía un claro homenaje a los productos de temporada, a través de una presa de jabalí cocinada a baja temperatura sobre base de boletus y trufa, acompañados de un sabroso caldo de rabo de toro, sin duda el plato que más nos gustó de toda la noche.

Presa de Jabalí cocinado a baja temperatura

Presa de Jabalí cocinado a baja temperatura

Como colofón a nuestra aventura, terminamos con un curioso postre de remolacha en texturas y quesos, en el que se entremezclaban diferentes sabores, de manera armónica, pero al que a nuestro parecer le sobraba la salsa de frutos rojos de acompañamiento.

Remolacha en texturas con quesos variados

Remolacha en texturas con quesos variados

En cuanto a la bodega, quizás sea el talón de Aquiles del Atelier, ya que echamos en falta la posibilidad de maridar este menú degustación con una selección de vinos, opción que sumaría muchos enteros a este espacio.

Como decíamos al comienzo del post, estamos encantados de haber descubierto este pequeño rinconcito de la calle Barco, del que estamos seguros que en cuanto llegue a conocimiento de la gente será muy complicado poder reservar, sin duda, uno de esos sitios que muchas veces uno prefiere no contar mucho para poder seguir disfrutando en la intimidad. Por ello, desde Gastrotxusan os invitamos a que vayáis antes de que sea tarde.

www.gastrocroqueteria.com
Barco, 7
91 364 22 63
30€-40€

Nuestra Puntuación

Se el primero en comentar

Deja un comentario