Bacira, de momento en Stand By

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Puntuación

De vuelta de vacaciones y con muchas ganas de contar las nuevas aperturas que se han producido en los últimos meses, empezamos por descubriros la apuesta de 3 jóvenes cocineros Gabriel Zapata, Vicente de la Red y Carlos Langreo, que tras su paso por los fogones de diferentes restaurantes, han decidido comenzar su andadura en solitario en el Restaurante Bacira.

Este nuevo proyecto, en sus escasos dos meses de vida, ha recogido un gran número de críticas positivas, convirtiéndolo en la revelación de la temporada, tanta expectación era un reclamo obligatorio para el equipo de Gastrotxusan, que tras varios intentos consiguió reservar mesa el pasado fin de semana.

Aunque ya nos habían avisado que el local estaba en una calle poco céntrica, hay que decir que su ubicación en la calle Castillo dificulta bastante su difusión para el gran público y lo convierte en un local al que sólo irías previa recomendación, no obstante, esto nunca debería ser un punto negativo, si tenemos en cuenta la ubicación que en su momento tuvo el restaurante Diverxo y que no le impidió obtener tres estrellas Michelin.

Una vez dentro de Bacira, nos encontramos con un espacio diáfano, con varias columnas de forja distribuidas a lo largo del local, una barra alicatada que apenas combina con el resto del mobiliario y mesas de pie central acompañadas de sillas blancas, que nos llevan a pensar que la decoración no es uno de los puntos fuertes de Bacira.

Bacira

Bacira

Centrándonos en nuestra experiencia, lo primero que nos sorprendió fue el desajuste de los camareros, que una vez sentados tardaron cerca de 20 minutos en darnos las cartas, una vez atendidos, muy amablemente y sin previa solicitud nos sirvieron una copa de cava, la cual pensamos que se incluía dentro del precio del servicio y que por sorpresa descubrimos que nos la habían cobrado al recibir la cuenta (problema que fue subsanado).

En lo que a la gastronomía de Bacira se refiere nos decantamos por las medias raciones, con la intención de probar el mayor número de platos posibles, comenzando por la ensalada dulce y amarga con gorgonzola, orejones, avellanas e ibérico (6€) de la que podemos decir que quizás estaba falta de aderezo, pero que en términos generales era aceptable.

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Ensalada dulce y amarga con gorgonzola, orejones, avellanas e ibérico

Siguiendo las sugerencias de nuestras amigas Cristina (HOLA) y Ana (FoodStroming) probamos la anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy (5€), de la que tenemos que decir que era un muy buen plato, en el que de manera sutil se entremezclaban los sabores marinos de la anguila con la suavidad de la ricotta y la acidez de los tomates, tal vez uno de los platos que más nos gustó en nuestra cena.

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Anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy

Continuando con el mundo marino nos llamó mucho la atención el tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa (8€), en el que se podía apreciar la gran calidad de la materia prima, ya que el atún era de primer nivel, quizás destacar que el exceso de picante camuflaba demasiado su gran sabor.

tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa

Tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa

Pasando a las carnes y tal vez porque nuestra devoción por este plato resulta a veces obsesiva, quisimos probar el Steak tartar con pan de carasau (9), al que creemos le faltaba un poco de gracia, quedándose en un plato de aprobado.

Steak Tartar

Steak Tartar

Como colofón a nuestra cena y dejándonos aconsejar, probamos la adaptación del clásico Drácula de Frigo, del que a pesar de nuestros esfuerzos por sacarle algo positivo hemos de decir que no termino de encajarnos, ya que la sopa de frutos rojos que acompañaba a las fresas y al helado tenía un fuerte sabor a jarabe.

El Dracula de Bacira

El Dracula de Bacira

En cuanto a su bodega, nosotros optamos por copas y pedimos un albariño y un Godello, pero por desgracia no podemos deciros muchos más datos ya que la camarera no nos enseñó la botella.

Quizás por las altas expectativas que teníamos, podemos decir que nuestra experiencia en Bacira no fue todo lo satisfactoria que esperábamos, sin embargo, no podemos negar que las intenciones son francamente buenas y que teniendo en cuenta que tan sólo llevan 2 meses, en cuanto sean capaces de subsanar los desajustes, van a ser un restaurante muy a tener en cuenta, de momento nosotros lo dejamos en stand by.

http://www.bacira.es
Calle del Castillo, 16
91 866 40 30
30€-40€

Nuestra Puntuación

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